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Empecé a venir hace tres años y medio, y ya en la sesión informativa algo me decía que todo iba a ir bien.
Desde los catorce años tenía dolores lumbares, ahora tengo treinta y uno. En la Seguridad Social y mutuas de trabajo no me daban ninguna solución, aparte de fajas lumbares y medicamentos de toda clase. Los dolores eran insoportables, no podía sentarme a comer sin tener que levantarme varias veces a andar, deje de hacer deporte que me apasionaba, falté al trabajo en varias ocasiones porque era insufrible el dolor. Psicológicamente era muy triste ver que con 16, 20 ó 27 años, tenía las posibilidades de mejorar muy mermadas.

Me decidí a venir al centro y a las doce sesiones me empecé a encontrar mejor y de ahí en adelante todo fueron beneficios, cada vez menos dolores y más conocimiento de mi cuerpo, mejor alimentación y empecé a hacer deporte otra vez. He vuelto a nacer otra vez y quiero compartirlo con todos vosotros.

Víctor Armero - Testimonios Quiroprácticos
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