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Encontrar la quiropráctica y al doctor Marcelo para mí ha sido maravilloso, ¡una bendición y regalo de la vida! Tenía un trauma desde el nacimiento y nadie a mi alrededor, ni los médicos, sabían lo que me pasaba. Tuve tratamientos intensivos pero sufrí varios años esta enfermedad, estando a punto de morir. ¡Aunque yo nunca me rendía!

Cuando tuve la edad suficiente para tomar mis propias decisiones, busqué caminos distintos para curarme.
Escuchaba a los médicos y luego actuaba según mi voz interna y las necesidades de mi cuerpo. Porque me daba cuenta que los médicos dividen el cuerpo humano en trocitos e intentan curar un trozo (en mi caso, los pulmones), sin tener en cuenta el resto de cuerpo. Del estado emocional, ni hablamos. Entonces conocí la quiropráctica, ¡que en manos de Marcelo ha hecho en mi cuerpo maravillas!

Me han desaparecido los papilomas, dejé de usar las gafas, mis tiroides están reguladas y el crecimiento del pelo en mi cuerpo equilibrado. Se me están quitando muchas de las molestias que tenía fruto de dos partos y abortos naturales, que me dejaron un dolor de pies tan elevado que se me acabaron infamando los huesos de los tobillos. Mi hígado, que estaba afectado por los efectos secundarios de la medicina para el asma está funcionando cada vez mejor y ya no tengo problemas con bilis. Se me han pasado los dolores de cabeza y los vómitos. ¡Gracias a los ajustes me he olvidado de todo esto!

Después de un año y medio de los ajustes mis pulmones están aumentando mucho su capacidad de respirar, cada vez necesito menos el inhalador. Mi alergia ha mejorado y puedo vivir en el campo disfrutando de la naturaleza y animales con sus olores especiales. ¡Qué felicidad y alegría para mí y para mi familia! También para mi hijo Constantino, que acude al centro Marcelo Quiropráctico a ajustarse.

¡Gracias Marcelo, Elena, Silvia, Janis, Belén, Adriana! ¡Un abrazo para la mamá de Marcelo! La quiero y respeto mucho por crear un hijo tan maravilloso. ¡Y un agradecimiento especial para Vicente! Sus ajustes están ayudando a mi hermana y a su hijo recién nacido. ¡Besos y abrazos!

Marina Letniakova - Testimonios Quiroprácticos
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