Saltear al contenido principal

El dolor del trigémino no avisa, es intenso e intermitente, sufres calambrazos por toda la cabeza, como un taladro que perfora y afecta a tus muelas, a las encías, a los oídos, a la nariz… Afecta a tu vida, te anula, te empequeñece, te desespera… No eres nada, solo quieres dormir y no despertar. Así me sentía hace dos meses, aprendiendo a sufrir, tomando pastillas haciéndome pruebas cerebrales y descubriendo que todavía podía tener mas desajustes: mandíbula desplazada, espolón en la nariz. Tan dolida y tan perdida estaba que era incapaz de pensar y acordarme de Marcelo. Menos mal que siempre tengo alrededor, ángeles , enlaces, conexiones… Y aquí es donde empieza lo bueno.

Recuperé a mi Quiro, al que quiero. Quien conoce a Marcelo sabe de su profesionalidad, de su sonrisa que anima, de su alegría que cura. No solo ajusta el cuerpo, también el alma dándote pautas para volver a tener ganas de vivir. Marcelo es sabio, repite conmigo. Si no le conoces: levántate y anda. Llegar a Marcelo es llegar a casa. Sanarás.

Te encontraras también con el gran equipo de ayudantes que te escucharán, con cariño, sonrisas y gran amor a su trabajo y sus pacientes: Nela, Janis, Flaco, Adriana. Silvia, Belén…GRACIAS. Os quiero.

Logo Marcelo Centro Quiropráctico En Madrid
Volver arriba