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Marcelo Centro Quiropráctico Madrid
Las 7 herramientas del Amor de Gerardo Schmedlling

Uno de los pilares para sentirnos bien es pensar bien. Lo que pensamos es de vital importancia para que nuestro cerebro se encuentre estresado y active los mecanismos del estrés que acaban enfermándonos, o bien que nuestro cerebro esté relajado y entre en el sistema parasimpático que regenera y sana nuestro cuerpo y que nos hace sentir bien.

Desde nuestra consulta quiropráctica te dejamos las 7 herramientas del Amor de Gerardo Schmedlling para que aprendas a pensar bien y sentirte muchísimo mejor, generando endorfinas que te producen bienestar y felicidad, y te animamos a que hagas de estas herramientas tu estilo de vida:

Aceptar:

Acepto que todo en el universo es perfecto tal y como es y que todo lo que ocurre es neutro y necesario. Renuncio a intentar cambir a los demás y, en su lugar, trabaré sobre mí mismo/a. Renuncio a luchar y a tratar de modificar el orden perfecto del universo y sus procesos necesarios y, sobre todo, a tratar de interferir con las experiencias de la vida de los demás.

Actuar:

Actuaré con total eficacia y serenidad ante cualquier circunstancia que se presente, dando lo mejor de mí en las labores que me corresponda realizar. Renuncio a agredir de pensamiento, palabra y obra. No agrediré a nada ni a nadie. Tendré absoluta firmeza y lealtad con los acuerdos y compromisos que libremente establezca. El hacer es la clave del tener.

Adaptarse:

Me adapto sin reservas al lugar donde me corresponde cumplir funciones para lograr en él una vida llena de satisfacciones. Renuncio a huir del lugar y de las situaciones que me corresponde vivir. Creer que la felicidad está en otra parte diferente a nuestro interior es una falsa ilusión.

Agradecer:

Agradezco todo lo que tengo y todas las situaciones difíciles y dolorosas, porque ellas son oportunidades que nos da la vida para aprender y hacer nuestro desarrollo espiritual. Renuncio a sufrir ante las dificultades, comprendiendo que tienen un profundo propósito de amor para poder reconocer las leyes universales y liberarme de las limitaciones, las dependencias y el sufrimiento.

Asumir:

Asumo el resultado de mis decisiones y de mi experiencia de vida. Asumo que mis pensamiento, sentimientos y emociones los genero yo mismo/a y no lo que sucede a mi alrededor, ni mucho menos lo que piensen, digan, hagan o dejen de hacer los demás. Renuncio a culpar a nada ni a nadie por lo que suceda o deje de sucederme.

Respetar:

Respeto a todas las personas en sus ideas, costumbres, creencias, comportamientos, y en su derecho a tomar sus propias decisiones. Renuncio a criticar, descalificar, juzgar, condenar y castigar a toda persona por cualquier motivo, porque comprendo que cada quien hace lo mejor que sabe, y no soy yo quién para juzgarlo. Daré información de sabiduría sólo a quien la pida expresamente o a quien acepte mi ofrecimiento sutil por respetuoso.

Valorar:

Valoro y disfruto intensamente todo lo que tengo y todo lo que hago. Reconozco que siempre tengo conmigo todo lo necesario y valorándolo, desarrollaré la capacidad para disfrutar nuevas cosas y relaciones. Renuncio a quejarme de los que tengo. La queja nos hace pobres. La prosperidad es el resultado de la valoración. El que no valora lo que tiene está en camino de perder lo que necesita.

Puedes encontrar esta información así como mucho más material relacionado con el cuidado de tu salud a través del cuidado de tus pensamientos en nuestra zona de Sistemas de Apoyo para clientes.

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