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Quiropráctica Y Descanso Mental - Marcelo Quiropráctico
Dormir mejor con la quiropráctica y los buenos hábitos

Sabemos que hasta un 70% de las enfermedades conocidas están relacionadas con trastornos del sueño, y una de las principales causas de insomnio son las subluxaciones vertebrales que bloquean el sistema nervioso.

Dormir es necesario para reparar el desgaste que experimenta el organismo durante el día. Como las baterías de los móviles cuando los enchufamos para cargarlas, el sueño es uno de los procesos más importantes para vivir saludablemente. Si no completamos “el proceso de carga” correctamente, al final del día nos encontraremos de mal humor, irritables, o desconcentrados… señales que emite el cuerpo cuando necesitamos más horas de sueño.

Mientras dormimos el cuerpo se desintoxica, se regeneran los tejidos y células de nuestro organismo y, lo más importante, el cerebro descansa.

Después de los ajustes quiroprácticos hay un cambio muy importante en el correcto funcionamiento del sistema nervioso, pudiendo incluso conseguir un sueño profundo y reparador.

Son muchos los pacientes que aseguran que duermen mejor desde que se ajustan. Además de calmar el dolor con los ajustes, la quiropráctica elimina las interferencias de la región superior del cuello vinculada con el insomnio.

¿Qué puedes hacer para descansar mejor?

  • Acude a tu Centro Quiropráctico en Madrid: con el ajuste quiropráctico ayudamos a nuestro cerebro a entrar en el sistema parasimpático que es el que nos permite conciliar el sueño, dormir y descansar. El ajuste tiene un efecto inmediato sobre las glandulas del cuerpo, incluida la glándula pituitaria que es la que regular los niveles de melatonina que nos permite dormir.
  • Haz ejercicio físico diariamente: mover el cuerpo y ejercitarse, mejor por la mañana que por la tarde o por la noche, ya que no conviene excitar al sistema nervioso antes de irse a dormir.
  • Cena ligero y antes de las 20 horas: de esta manera no te metes en la cama con el estómago lleno y además permites que tu cuerpo pueda limpiarse durante la noche.
  • Duerme totalmente a oscuras: nuestro cuerpo está lleno de fotoreceptores que se activan con la luz y para dormir necesitamos oscuridad absoluta.
  • Duerme con la ventana abierta: el cuerpo descansa mucho mejor entre 18-20 grados y en una habitación ventilada. Puedes abrir solo una rendija en las noches más frías y taparte bien.
  • Toma de tierra: las pulseras y el sistema Tecnowell que usamos en nuestra sala de ajustes son tomas de tierra que eliminan los radicales libres de nuestro cuerpo causantes del envejecimiento celular. Esta limpieza de electrones libres nos permite dormir muchísimo mejor.
  • Camina descalzo por arena, piedras, rocas, cemento… de esta manera también neutralizas los electrones libres de tu cuerpo.
  • Toma el sol: tomar el sol 5 minutos al día favorece un mejor descanso.
  • Evita la luz artificial: los portátiles, la televisión, las lámparas LED… activan el sistema simpático que es contraproducente para el descanso. Lo ideal sería utilizar velas en lugar de luces artificiales en casa.
  • Evita el azúcar refinado, la cafeína y el alcohol por la noches: son excitantes y no ayudan a conciliar el sueño.
  • Toma baños de agua caliente con 2 kg de sal y unas gotitas de lavanda todas las noches antes de irse a dormir. Se sabe que el 100% de las personas que no duermen tienen falta de magnesio, y con los baños de sal tu cuerpo lo absorbe perfectamente, además de quitar el ácido del cuerpo y limpiarlo, por lo que son muy saludables además de ayudarte a dormir mucho mejor.
  • No veas las noticias antes de irte a dormir: lo último que veas antes de irte a dormir será lo que tu cerebro procese durante la noche, así que procura no ver las noticias ni películas violentas o desagradables para tener dulces sueños.
  • Lee algo bonito e inspirador antes de acostarte: nuestro quiropráctico Marcelo nos recomienda “Los tres principios” de Jack Pransky, “La liberación del alma” de Michael Singer, o los libros sobre relaciones humanas de Gerardo Schmedlling.
  • Duerme con el teléfono lejos, preferiblemente apagado o en modo avión: las ondas electromagnéticas que emite el teléfono interfieren con las de nuestro cerebro alterando notablemente los patrones del sueño.
  • Apaga el wifi por la noches: por la misma razón por la que debes apagar el móvil.

Sigue nuestras recomendaciones y recupera un ritmo de sueño saludable que te permita levantarte descansado, con energía y buen humor para empezar el nuevo día.

¡Un abrazo y felices sueños!

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