Testimonio Quiropráctico: Natacha González

Conocí la Quiropráctica porque después de un año y medio con ciática y dos operaciones de hernia de disco, me quedé en la cama sin poder caminar. Después de dos meses sin poder ponerme de pie, me trajeron literalmente en brazos a la consulta y esa tarde salí andando; al tercer día dejé la medicación y al quinto se me quitó el dolor de la pierna. Como os podéis imaginar la quiropráctica me ha cambiado totalmente la vida, los médicos ya me hablaban de resignarme a no poder jugar nunca más con mis hijas, y pasar el resto de mi vida en cama y sin embargo aquí estoy! Tan contenta me puse que me quedé a trabajar para poder ayudaros a todos!!!

Hoy me siento más consciente y segura que nunca uno debe tirar la toalla, sino perseguir sus sueños, sean cuales sean, que nadie os quite la ilusión. Aceptar es una cosa, y resignarse otra completamente distinta. De hecho en el camino de la sanación, como en la vida misma, aceptar es un paso muy importante que desde mi punto de vista debemos aprender. Observar y amar la situación de uno en un momento dado, como puede ser la enfermedad, es el paso previo a liberarse de ella, y así con todo lo que quieras lograr en tu vida. Todo es posible si tú lo crees.

 

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