Quiropráctica día a día: nuestra espalda es un mapa emocional

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Cuando algo se desestabiliza pueden verse afectadas partes que, a priori, no parecen tener relación. El ser humano es un todo conectado y bien lo saben las medicinas más antiguas, que dan importancia no sólo al cuerpo sino también a las emociones.

Los conflictos surgen porque no aceptamos parte de nuestra realidad; ilógico sería pensar en el sentido que tiene una enfermedad cuando se ha demostrado el poder curativo del propio cuerpo.

Es por eso que en nuestra consulta no sólo hacemos especial hincapié en los ajustes quiroprácticos sino también en la importancia de llevar un estilo de vida saludable que te permita lograr aquello que quieres para ti y los tuyos, la vida que te mereces.

En cualquier desequilibrio o incoherencia, el inconsciente nos gana la partida sin que nos demos cuenta. En él está todo un historial de “llamadas a la acción” producto de nuestras vivencias y pensamientos de todo aquello que no hemos sido capaces de solucionar conscientemente. No entiende si algo es bueno o malo, sólo actúa para solucionar aquello que en su momento manifestamos y catalogamos de situación conflictiva.

No es necesario vivir una experiencia para que nuestro cuerpo reaccione ante ello, con imaginarlo o soñarlo ya es suficiente, y es que para solucionar un problema físico se nos olvida por completo el plano emocional y hay temas emocionales pendientes que están esperando ser resueltos. De todos es conocido refranes como “me va a salir una úlcera de estómago de tantos disgustos”, “me va a dar un ataque al corazón como no me relaje”, o “me vas a matar de un disgusto”; son cargas innecesarias que no tenemos porqué continuar llevando a nuestras espaldas y que además interfieren en nuestro día a día. Y hablando de espaldas… ¿Sabías que nuestra espalda es un mapa emocional?

Cada parte de nosotros habla y está conectada, pero recuerda, lo que para ti hoy es un problema en realidad es la solución al conflicto original.

  • Las cervicales y el cuello, comunicación verbal/no verbal conmigo mismo y con los demás:  representa conflicto en mi comunicación con el exterior y también en la comunicación que establezco conmigo mismo, todo lo que quiero decir y no digo, o aquello que no entiendo de la persona con la que me comunico.  Mi cabeza y mi cuerpo no van en la misma dirección, lo que pienso, digo y hago no es coherente (pienso una cosa, digo otra y hago lo contrario de lo que digo y pienso).
  • Las dorsales, mi relación con la familia y mi responsabilidad en ella: habla de nuestra responsabilidad como adultos y del modo en el que gestionamos nuestras obligaciones y las cargas  de nuestro círculo más íntimo. Cuando me siento rechazado o sin sentirme parte de algo la D5 se verá afectada; cuando tengo miedo a decidir por el temor a equivocarme la D9, relacionada con las glándulas suprarrenales, será la parte que manifiesta un problema; y así sucesivamente atando cada problema emocional a una parte de nuestra columna vertebral y en este caso a nuestras dorsales.
  • Las lumbares, mi relación con el entorno cercano con respecto a mis valores y creencias, acciones o deseos frustrados: habla de las relaciones sociales en un plano horizontal, como iguales.  No encajar dentro de las normas de nuestro entorno hacen que nos sintamos desvalorizados por no querer o no poder cumplirlas afectando a la L4.
  • El sacro, mis valores o principios que rigen mi vida y mis relaciones: representa el conflicto con algo que considero sagrado para mí, además de posibles problemas en temas relacionados con la sexualidad.
  • El cóccix, mi identidad: el lugar que ocupo en el mundo, en mi mundo ( familia, trabajo, amigos…)

Y después de lo que te hemos contado seguro que quieres saber más. Por eso te invitamos esta tarde a las 20:00h a nuestro taller “El arte de ser uno mismo” dirigido por Marcelo Ruíz en base a las enseñanzas de Joe Dispenza, una eminencia en el campo del desarrollo del cerebro y la autoconciencia. En este taller se nos desvelan  las claves para poner la mente al servicio del hombre y no al contrario, el hombre al servicio de la mente.

No te lo puedes perder, es una actividad gratuita gentileza de tu quiropráctico. ¿ Me acompañas en este día?

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