¡Marcelo caminando sobre las brasas!

Muy buenas!

Aunque parece que estoy gritando, estoy cantando!!

Sí, sí, es lo que veis. Estoy caminando sobre brasas. Están calentitas (400 grados) y no me estoy quemando. Lo hice tres meses antes y si me quemé. Pase una noche bastante mejorable, jajaja, ¡pero esta vez nada! Menudo aprendizaje.

Hice el ¨ejercicio¨ para tomar conciencia del poder de la mente. Después de caminar sobre fuego, proyectos difíciles o problemillas del día a día se ven desde otra perspectiva. Esto fue valioso, pero el gran regalo fue el aprender a entrar en el estado de concentración que se necesita para hacer esto. Al haberme quemado hace tres meses pude ver claramente la diferencia en mi concentración en un día y otro. Y, ¿de que me sirve esto? Muchos me habéis dicho que me veis inspirado. Si lo notas, es porque esa misma energía y concentración que necesité para caminar sobre fuego la estoy utilizando al ajustaros. Es una pasada. ¡Me lo estoy pasando mejor que nunca, jajaja!

Share Button

Deja tu comentario