Soy Silvia. Trabajo en el centro quiropráctico desde hace 2 años pero llevo visitándolo 5.Conocí a Marcelo en el restaurante que tenía al que el solía venir. Nos ajustó a mi y a mi compañero Juan, allí sobre la marcha en menos de dos minutos y eran las 23:00h. Llevábamos trabajando desde las 7:00 de la mañana sin parar, y de repente sentí una energía como si acabara de empezar el día, a Juan le ocurrió lo mismo y al día siguiente acudimos a la cita informativa, decidimos empezar a ajustarnos ya.

Yo tenía artrosis en la mano derecha, los traumatólogos me dijeron que no tenía cura y que además aumentaría, asique me recomendaron calmantes, estaba preocupada porque ya me estaba empezando a molestar la otra mano también.

Al principio de los ajustes me dolía mucho más, pero entendí que era una reacción natural; estaba empezando la regeneración. Al cabo de unos meses empecé a notar cambios positivos en general , dormir mejor, tener más energía y sobretodo menos dolor en manos, y a los 8 meses podía hacer vida normal ¡¡no me lo creía!!

Al año me caí y me rompí la muñeca, no dejé de ajustarme ningún día y me curé muy rápido sin necesidad de calmantes, tan solo una férula.

Estaba fascinada con lo que estaba experimentando con mi maravilloso cuerpo y lo que veía en otras personas que se ajustaban con Marcelo.

Yo siempre decía que era mi salvador y él me respondía: no soy yo, es tu propio cuerpo, lo que yo hago es despertar al doctor que todos llevamos dentro para que haga su trabajo correctamente.

Gracias a los ajustes y a las clases de apoyo que ofrece el centro, mi vida ha cambiado en todos los aspectos.

Estoy muy orgullosa y feliz de formar parte de este equipo, poder compartir este estilo de vida y colaborar a que más personas puedan beneficiarse como yo.

Se convirtió en mi sueño el cuál se hace realidad todos los días.