Cuando por primera vez asistí de acompañante de una amiga a la clase que da Marcelo los jueves a las 21h nunca había oído hablar de la quiropráctica, no tenia ni idea de qué esperar.

La información que recibí aquel día marcó un antes y un después para mi, tenía todo el sentido aunque yo nunca me había parado a pensar en ello desde aquella perspectiva “la salud de dentro hacia fuera”, “mi cuerpo es el mejor doctor del mundo”, “la comunicación entre el cerebro y el cuerpo es clave”, “la vida se expresa a través del sistema nervioso en mi cuerpo, y si hay interferencias, la expresión y calidad de mi vida se ve mermada”, “la inteligencia que ha creado mi cuerpo, tiene la capacidad de sanar mi cuerpo”… aquellas ideas eran nuevas y sin embargo resonaban clara y fuertemente como una verdad muy profunda dentro de mi.

Me impactó el video que mostró Marcelo sobre la forma de nacer. De hecho, a partir de entonces me informé y formé como Doula y empecé a encontrar todo un mundo de opciones a la hora de hacer las cosas y tomar las decisiones cuando estás embarazada, porque la forma en que nacemos es un factor muy importante en la manera que vamos a vivir el resto de nuestros días. Me encantó la sinceridad y transparencia de la información que nos regaló Marcelo, ya que estas cosas no te las cuentan en todas partes. La información es poder y nos hace libres, es por ello que para nosotros es tan importante expandir estas ideas, para que todo el mundo pueda tomar sus propias y mejores decisiones en una cuestión tan importante como su salud, la forma que traen a sus hijos al mundo y cómo crecen, la forma en qué deciden atravesar la enfermedad, o incluso, la forma en que elegimos morir. Los tiempos han cambiado, y ahora, desde mi punto de vista, cada uno de nosotros estamos llamados a tomar las riendas de nuestras vidas en todas sus facetas. La responsabilidad de informarnos y decidir cómo queremos vivir está en nuestras manos.

La verdad es que cuando uno se siente bien, ni siquiera se para a pensar en estas cosas, afortunadamente nunca he tenido un problema grave de salud en mi vida y doy gracias por ello, pero aquel día, me di cuenta de que nunca había cuidado mi columna vertebral y gracias a la demostración práctica de la técnica que utiliza Marcelo para identificar y corregir las interferencias en el sistema nervioso, fui consciente de que, aunque yo “me sentía bien”, el funcionamiento de mi cuerpo no era tan óptimo como yo creía,  y mi rendimiento podía mejorar mucho. Después de más de 5 años con Marcelo, me ajusto regularmente por la misma razón que me lavo los dientes cada día, hago yoga, bailo y trato de comer de forma saludable, para mi es un hábito más de los que practico para mantenerme vital y sana. Vivir es jugar constantemente a adaptarnos a todo lo que nos sucede a diario.

Desde aquel día mi vida dio un vuelco, y mi vinculación con la quiropráctica y con Marcelo se han convertido en mi pasión y forma de vivir. La quiropráctica es para nosotros una filosofía de vida, es el motor, la ilusión y el proyecto que compartimos. Es un privilegio poder formar parte de esto y rodearme cada día de personas que de una forma natural, sencilla y segura recuperan, mejoran y mantienen su salud y su calidad de vida.